FEDERICO Y SU COMBO. EL PRECURSOR DE LA SALSA EN VENEZUELA
 

 

 


Por JUAN CARLOS ÁNGEL

 

 

Publicado originalmente en el portal El Sonero de Barrio y cedido por su autor para reproducirse en Herencia Latina.

 

Cuando se habla de la salsa en Venezuela, Federico Betancourt aparece como el responsable directo de la utilización de este término; él fue quien primero la utilizó en un LP titulado Llegó la Salsa.

Conozco a Federico personalmente desde hace muchos años y soy testigo de sus logros y sufrimientos, ya que organizar una orquesta es una tarea difícil y a pesar de esto, él logró durante años mantenerse exitoso.

Federico, al igual que el Sexteto Juventud, Los Dementes o el Pavo Frank, es un pionero fundamental en la salsa de Venezuela y sin su presencia y la de su combo, no hubiésemos podido disfrutar luego de figuras venezolanas como La Dimensión Latina, Oscar D´ León, Los Satélites, el Grupo Mango, entre otros.

Para ser más claro, Federico Betancourt es el padre de la Salsa venezolana. Atentamente, desde Holanda,

Gerardo Rosales.

 

 

 

 

 

 

 

El Sonero de Barrio (E.S.B) ¿Cuál es su nombre completo, fecha y lugar de nacimiento?


Federico Betancourt (F.B):  Jesús Federico Betancourt y nací en la ciudad de Valencia, estado Carabobo, en este hermoso país llamado Venezuela, un Viernes Santo correspondiente al 22 de marzo de 1940.

E.S.B: ¿Cuáles eran los nombres de sus padres? ¿Qué oficio desempeñaban y dónde nacieron?


F.B: Mi madre se llamaba Carmen Elena Betancourt Alvarado, era oriunda de Duaca, estado Lara , se desempeñó en Caracas como-reconocido como estado musical de Venezuela- costurera y realizando ese oficio me crió; lamentablemente falleció el 7 de enero de 2004, a la edad de 92 años. Mi padre fue Carlos Federico Malpica, natural de Valencia, estado Carabobo y fue comerciante ferretero, Jefe de bomberos voluntarios, y dirigente deportivo; permaneció en su estado natal hasta su muerte, un 26 de enero de 1991, a la edad de 77 años.

E.S.B: ¿Cómo fue su infancia?


F.B: ¡Feliz! Caracas era humanizada y señorial. Crecí entre las esquinas, de Carmen a Quinta Crespo, Parroquia San Juan y de vez en cuando la pasaba en Valencia. Compartí esos años con verdaderos amigos, y aunque ha pasado mucho tiempo, algunas veces nos reunimos… puedo nombrar a Rubén Mijares, quien fue por mucho tiempo gerente del equipo de Béisbol Magallanes, y “Papelón” Borges, Volibolista y ex-director nacional de deportes. Recuerdo que Caracas, para ese entonces, tenía menos habitantes y las personas que iban a ser famosas vivían cerca. (Ja, ja).

E.S.B: Antes de ser músico ¿Qué oficio desempeñaba?


F.B: Fui empleado del Banco de Venezuela; estaba encargado de entregar las becas estudiantiles asignadas por el Gobierno Nacional.

E.S.B: ¿Cómo adelantó sus primeros estudios musicales y dónde los realizó?


F.B: No los realicé formalmente en ninguna institución, lo hice de manera particular, con diferentes maestros. Estudié la teoría para tener algún conocimiento como director de orquesta, no para dedicarme a un instrumento en particular.

E.S.B: ¿Por qué se dedicó a la música? y cuando halló el camino ¿Qué influencias musicales le marcaron?


F.B: Por mi mamá, tengo genética musical y ya, en mi adolescencia, me influyeron los ritmos cubanos, escuchaba mucho a la Sonora Matancera; posteriormente a Mon Rivera, a Eddie Palmieri y a Joe Cotto.

E.S.B: ¿Quiénes fueron sus primeros maestros? i ¿Cuál fue el primer instrumento que aprendió a tocar?


F.B: Mi primer maestro fue un músico, especialista en trombón…, caramba, en estos momentos no recuerdo el nombre, el alzheimer no perdona ( ja,ja,ja). Sobre el instrumento, fueron los de percusión, tenía el oído bien afinado, aunque no leyera música, por algo me llaman el “Rey del Güiro”.

E.S.B: ¿Cuál fue el nombre de la primera orquesta que integró y que género musical interpretaban?


F.B: Orquesta Los Selectos, interpretábamos temas de Billo’s y Melódicos, muy sonados para esa década de los 60. Tocábamos en bailes particulares. No grabamos disco.

E.S.B: ¿En qué año conformó la orquesta que lo hizo famoso y cuál era su nombre? Recuerda ¿quiénes fueron sus primeros integrantes?


F.B:Conformé en 1965 a Federico y su Combo Latino y, a mediados de 1966, lancé el primer LP al mercado. Reuní a los músicos junto a Roberto Monserrat porque ambos ya estábamos en el medio musical.
 

 

 


Nota: (Federico y su Combo Latino fue el primer grupo venezolano que grabó temas de ritmos cubanos y puertorriqueños, especialmente de Mon Rivera.

FOTOS DE LA GRABACIÓN DEL DISCO LLEGÓ LA SALSA 1966


… con tan sólo 26 años de edad, y con el apoyo de Roberto Monserrat, organizó Federico y su Combo Latino, agrupación con la cual inmortalizó temas como Pao Pao, Maína y Cocolía. Muchos de sus hits son de Mon Rivera y Joe Cotto y los arreglos estuvieron a cargo de Eduvigis Carrillo, famoso trompetista. El Combo de Federico, impuso en el país, el uso de los trombones como instrumento sobresaliente y por esta orquesta desfilaron los más destacados vocalistas y músicos venezolanos de la época: Carlín Rodríguez, Dimas Pedroza, Enrique "Culebra" Iriarte (pianista), César Monge, Téofilo Zamty y José “Rojita” Rojas (trombonistas), Rafael Prado (bajista), César Pinto, José Acosta y Carmelo Álvarez (trompetas), Nené Pacheco, Roberto Monserrat y “Pedrito” Medina (Percusionistas), Édgar “Dolor” Quijada “El Bobby”, Rogelia "Canelita" Medina, José "Joe" Ruiz, Jhonny Ramos, Manny Bolaños, Memo Morales, “Chino” Suárez, Harlem, Jorge Mendoza, Orlando Castillo "Watussi", Pepe Acosta, Manuel Moré, Wladimir Lozano y el inigualable “Calavén”.

E.S.B: ¿Por qué llamó al álbum que realizó en 1966, “Llegó la salsa”?


F.B: El locutor venezolano Phidias Danilo Escalona tenía un Programa Radial llamado “La Hora de la salsa, el sabor y el bembé”, donde promovía todos esos ritmos cubanos y puertorriqueños, orquestas como la de Tito Rodríguez, Tito Puente, Joe Cuba, La Sonora Matancera con Celia Cruz… Phidias le dio apoyo a mi Combo, me prestaba el lugar donde hicimos los primeros ensayos.

Llegó la oportunidad de grabar mi primer disco, con el Sello Palacio (primer disco de música afro-antillana grabado por un grupo venezolano), le colocamos “Llegó la salsa” como hubiésemos podido llamarlo “Llegó el sabor” o “A bailar sabroso”. Lo que pasó, es que el LP fue un “Batacazo” en ventas y todos los temas fueron hits, se vendió como “pan caliente”.

Los comercios y fanáticos lo pedían como el disco de “LA SALSA”, amén, de que la palabra en su contexto se relaciona con “mezcla de productos que le pone sabor a otros”; así fue que en Venezuela la palabra caló masivamente. De allí en adelante, todos los espectáculos que se realizaron, y permítame decir que fueron bastantes, donde participaron los grupos venezolanos (Federico y su Combo Latino, Sexteto Juventud y Los Dementes) y las orquestas internacionales (Sonora Matancera con Celia Cruz, la de Tito Rodríguez, Tito Puente con la Lupe, Joe Cuba con Cheo Feliciano, Eddie Palmieri, entre otras) llevaban el nombre de “Salsa”, así salió la palabra del país.


E.S.B: ¿Qué opina, cuando la gente le atribuye a usted, el haber denominado todos los ritmos afro-antillanos en una sola palabra?


F.B: Yo contribuí a su masificación en Venezuela. Digamos que fue cuestión de “Suerte” y ¡era para mí!
Extraída de la biografía anexa: … sin imaginar ellos que ese término agruparía los ritmos tropicales y sería a nivel mundial la “Marca de la Música Latina”.

E.S.B: ¿Quién fue, para usted, el genio que le puso ese nombre publicitario a todos estos ritmos? ¿Qué opina de la gente que se atribuye esa mención?


F.B: Si no hubiese pasado nada con la palabra “Salsa”, nadie abriría la boca. El padre fue Phidias Danilo Escalona, él la utilizó por vez primera en su programa radial y yo, humildemente, con el éxito de mi LP, le di el empuje para su masificación.

 

E.S.B: ¿Cuál era el ambiente durante los años 50, 60 y 70 en los sitios de baile de Venezuela? ¿Puede mencionar algunos de ellos, en cada década, y los ritmos imperantes?


F.B: Puedo hablar por lo que viví en Caracas. En la década de los 50, predominaban las películas mexicanas y cantantes mexicanos. Los empresarios arrendaban salas de cine, situadas en el centro de Caracas y sus alrededores, para presentar los espectáculos. Se escuchaban los discos de charanga, chachachá, boleros, guaracha, twist, rock and roll…, se escuchaban las orquestas cubanas, como la Sonora Matancera, la Orquesta América, la Aragón; y de igual manera se oían pasodobles, merengues, tangos, música folclórica. De aquí eran La Billo’s, Los Melódicos, San Souci, Los Hermanos Belisarios, Luis Alfonso Larrain,… Se realizaban muchas fiestas en casas de familias, situadas en las populosas parroquias caraqueñas, con pick- up y discos de 78 r.p.m.

En la destacada década de los 60, de Venezuela continuaban sonando La Billo’s y Los Melódicos, con música popular, ritmos variados; Federico y su Combo Latino, Sexteto Juventud, Los Dementes, en la onda de la Salsa. Sonaban grupos internacionales, como Damirón en Merengues; la Sonora Santanera de México y en la música popular; Tito Rodríguez, Celia Cruz con la Sonora Matancera, Héctor Lavoe, Willie Colón... y Los Beatles, Aretha Franklin, Ray Charles, Steve Wonder en la línea del rock y soul. Fue la década de la revolución musical.

El gobierno de turno realizaba fiestas populares en la calle, por carnavales y otros motivos; instalaban tarimas en barrios, plazas, parques de Caracas, en las cuales presentaban a los diferentes grupos nacionales e internacionales antes mencionados. Los empresarios utilizaban los grandes salones de los hoteles para realizar sus saraos.

A mediados de aquella década comenzaron a funcionar las discotecas, y a finales de la misma, se pusieron de moda, las fiestas en casas de familia con luz negra y música gringa; este modismo acabó con todo, no sobrevivió ningún grupo musical venezolano.


En la década de los 70, continuaron por Venezuela la Billo’s y los Melódicos, llegaron los discos y los espectáculos de la Fania All Star, que se presentaba en el Poliedro de Caracas; surgió la Dimensión Latina con sus cantantes Óscar D´ León y Wladimir Lozano, a quienes les fue reconocida su calidad vocal. La Salsa volvió a ser golpeada por la disco-music gringa.

E.S.B: Le atribuyen, ser el pionero de la salsa en Venezuela ¿Qué opina de esa mención?

F.B: Fui el primero que grabó un LP con esos ritmos, por lo tanto, el primero en sonar en la radio y en consecuencia, el primero en ser conocido masivamente.

Mi éxito se lo debo, al arreglista del Combo, que escribió los arreglos musicales con el corazón, a Eduvigis Carrillo (Q.E.P.D.), famoso trompetista; a las voces especiales de los dos primeros cantantes, Dimas Pedroza y Carlín Rodríguez; a la energía y ganas de sobresalir de los “chamos” que ejecutaban los instrumentos musicales de esa época y quienes posteriormente, fueron los músicos de Óscar D´ León, en la Dimensión Latina.

…Enrique "Culebra" Iriarte (pianista), César Monge, Téofilo Zamty y José “Rojita” Rojas (trombonistas), Rafael Prado (bajista), César Pinto, José Acosta y Carmelo Álvarez (trompetas), Nené Pacheco, Roberto Monserrat y “Pedrito” Medina (Percusionistas), entre otros.

De igual manera, al apoyo recibido de Roberto Monserrat, como director musical; a Phidias Danilo Escalona, por la promoción y a mi compadre, Jaime González, quien fue el que consiguió, con el Palacio de la Música, el financiamiento de mis primeras grabaciones. Bien cabe el dicho “Dios los crea y ellos se juntan”.

E.S.B: ¿Puede mencionar todos los cantantes que pasaron por su orquesta?


F.B: Carlín Rodríguez, Dimas Pedroza, Edgar “Dolor” Quijada, “El Bobby”, Rogelia "Canelita" Medina, José "Joe" Ruiz, Jhonny Ramos, Manny Bolaños, Memo Morales, “Chino” Suárez, Harlem, Jorge Mendoza, Orlando Castillo "Watussi", Oswaldo Rey, Pepe Acosta, Manuel Moré, Wladimir Lozano y el inigualable “Calavén”.

Debo decir que todos los cantantes fueron importantes, marcaron un momento, claro, Dimas y Carlín por ser los cantantes originales, identifican al Combo; “Joe” Ruiz y “Watussi”, voces especiales; Canelita, la única mujer; el showman “Calaven”, un espectáculo, y Memo Morales, otro estilo.

 

E.S.B: ¿Qué opina sobre las nuevas orquestas de “salsa dura” de Venezuela y cuáles destaca?


F.B: Hay muchos valores dedicados a la música latina, entre ellos, voces, músicos en los diferentes instrumentos y agrupaciones, pero es lamentable que no existan oportunidades para darlos a conocer. De orquestas destaco a Naty y su Orquesta, Bailatino, por supuesto a mi hijo con su Magia Caribeña, al genio de Porfi Baloa con Los Adolescentes y Dimensión Latina. Entre las voces están la de Mariana, Cheo Valenzuela y Cheo Linares, entre otros.

E.S.B:¿Qué proyectos tiene en el corto y largo plazo?

 
F.B: Seguir con mi empresa de sonido, Federico Betancourt Sonido que es mi sustento económico; ver el progreso de mi hijo, Federico Jr. y su Magia Caribeña, es la satisfacción para mi alma, es el cumplimiento con los ancestros. Quién sabe, a lo mejor viene el reconocimiento internacional en Europa, U.S.A., acompañado por mi hijo; esa sería la “Bendición del cielo” (ja,ja,ja) para la culminación del camino andado.

Somos sobrevivientes de la mejor época del género, estamos a la par del crecimiento artístico de Willie Colón, Pacheco, Barretto, Héctor Lavoe,… ¡y muchos que ya no están! Recuerden esto, Venezuela en la década de los 60 fue plaza importante para los espectáculos de salsa. Todos los grupos musicales famosos venían acá, aquí estaban los dólares, aquí compartimos tarima y no hubo necesidad de salir del país para trabajar.

 

E.S.B: ¿Qué recuerdos tiene de Colombia?


F.B: Con respecto a mi salida internacional a Colombia, fue en el año 1969, en los días de las fiestas en casas de familias, con luz negra y música gringa, que golpearon la sustentabilidad económica de los grupos venezolanos.

Esa salida sucedió porque me encontré, en Radio Caracas TV, al cantante venezolano de Los Melódicos, famoso en esa época, Víctor Piñero, quien regresaba de una gira en ese país. Víctor me saludó y me dijo: “Oye, Federico estás pegado en Cartagena y Barranquilla con los temas el Cobrador y Federico Boogaloo’”.

Arreglé maletas y allá fui a parar, con “Rojita”, uno de mis músicos. Conseguí contrato para las célebres fiestas Reina del Mar, en Cartagena, el 11 de noviembre de 1969. Tuve el grato placer de alternar con Alfredo Gutiérrez, en la Caseta Panamericana y ese año me gané el destacado premio “Las Botas del Tuerto López”.

 

 

 

 

PHÍDEAS DANILO ESCALONA ENTREGANDOLE UN GALARDÓN AL PIONERO DE LA SALSA EN VENEZUELA.

 

Repetí mi visita en el año de 1970, en esa ocasión compartí tarima con Michi Sarmiento, hijo del famoso músico, Clímaco Sarmiento. ¡Que verraquera en esas casetas! ¡Se contagia la alegría de los cartageneros y barranquilleros! ¡Como disfrutan la música!

Sin embargo, recuerdo una anécdota ocurrida en la segunda oportunidad que fui a Colombia. Llevé el equipo de sonido: cornetas, consola, micrófonos, parales, planta de poder,…, e instalamos todo en la caseta, la noche anterior. Cuando al día siguiente fuimos a probar sonido, ¡Aló, Aló, Aló…! y no se escuchaba nada. Ajustamos todo, y nada se escuchaba. Se me ocurrió revisar los cajones y ¡sorpresa!, las cornetas no estaban.

Empezó la presión por el comienzo del baile, había que encontrar esas cornetas como fuera. Hicimos la denuncia a la Policía, me pasearon en una patrulla por toda Cartagena, a ver si las encontrábamos y todavía hoy en día, año 2008, me pregunto ¿Y? (ja, ja, ja).

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 
 
     

 

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